Flores Negras
Flores, Fleurs, Flowers

Nuestros ojos agradecen la existencia de las flores, quizás antes
que lo haga nuestro pensamiento. Con una gran economía de efectos,
las flores consiguen maravillarnos de una manera inexplicablemente
profunda. Y por ese don de belleza, accesible inmediata y
universalmente, han sido un motivo al que los artistas nunca han
podido dejar de volver, enamorados.  Para todas nuestras pasiones
y en cada momento de nuestras vidas, hay flores, enlazadas como
una evidencia a las alegrías o claro consuelo de las penas.
Ahora Carola Rousso mira con su cámara esas flores que en Buenos
Aires o en París (fleurs) o en New York (flowers), nos dan, en medio
del enredo urbano, la ocasión de respirar y de deslumbrarnos. Luego,
ya fijadas en imagen, busca hacerlas aún más vehementes y
perdurables a través de juegos sagaces de luz, de matiz y de
encuadre. De dimensiones generosas, dejando que las flores
desborden, y de alto vigor pictórico, yendo a lo más intenso de la
paleta, estas nuevas obras de Carola Rousso aparecen plenamente
contemporáneas a la vez que se inscriben en la continuidad
de una exquisita tradición artística.

Post Data-primavera 2013: A sus secuencias multicolores
Carola Rousso suma y a la vez opone seis ejemplares en blanco,
luz y negro. Despojadas del elemento que junto a su perfume
fundan su atractivo, la rosa o la azucena nos revelan sus
ambigüedades, a la vez emocionales y ornamentales, capaces
de connotar tanto la turbación como la pureza, el deseo como
el sosiego, la vida como la muerte. Tienen el tempo visual, la
pose, el tono de lo neo-clásico, del momento en el que la
fotografía estaba a punto de ser inventada.

Javier Arroyuelo